sábado, abril 30, 2011
Una conclusión, una recomendación, una sentencia.
Hace unas semanas leí el libro "El hombre en busca de sentido", en el que Viktor Frankl habla sobre su estancia y experiencia profunda en un campo de concentración. Me gustaría no olvidar algunas cosas de esa lectura, y por eso saco de ella una conclusión, una recomendación y una sentencia feliz. La conclusión: aun en las peores circunstancias de la vida, aun ante las que parecen que limitan profundamente nuestro actuar, tenemos la capacidad de elegir, conservamos la libertad interior para decidir sobre nuestra vida: no hay nada que nos determine tanto como para no acabar haciendo lo que queremos hacer. La recomendación: "Obra así, como si vivieras por segunda vez y la primera vez lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora". La sentencia, que tiene que ver con la conclusión. Dice del hombre: “Él, es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser quien ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Hace un tiempo escuché que el ingenio humano es una realidad tan potente que nunca nos faltará trabajo. Quizá fue Drucker, aunque no lo recu...
-
Retomo un tema que ya trabajé y para el que me documenté a fondo en diarisantquirze.cat , porque los datos no solo no han mejorado, sino que...
-
Esta tarde, mientras corría, me ha venido un recuerdo de Kenia. Sin buscarlo. Sin estar pensando en nada especial. De repente. Como un fogon...

No hay comentarios:
Publicar un comentario