-Pero vamos, ¿no ves que no tengo nada que decir?
-¡Eso es lo de menos! Escribe ya algo.
-Bien... a ver... en fin... ¿de qué podría hablar? Mira, créeme, no se me ocurre nada.
-Pero... por qué no cuentas aquello de...
-¿Eso? ¡Ni hablar! Me niego a hablar sobre eso: es un tema zanjado, olvidado, ¿entendido?
-¿Y lo del otro día, lo del mercado?
-Eso no tiene ningún interés. Ninguno. Eso me pasó a mi como le podría haber pasado a cualquiera. Interés cero.
-¿Y no habrás estado últimamente en alguna conferencia?
-Mira, déjalo.... creo que lo dejaré para otro momento. Ahora ni tengo tiempo, ni tema, ni ganas de escribir. Quizá mañana.
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3 comentarios:
Pues eso, a ver si te lanzas y escribes a diario.
Un poquito me inclino un poquito por ese tema.
jejej bueno escribe lo que se te ocurra escribir en el momento y ya jeje Gabriel - casas en venta
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