domingo, abril 24, 2016

El aburrido y autoritario carril único

Esta mañana, mientras desayunaba en un agradable café de la bulliciosa rambla de Sabadell, he estado hojeando La Vanguardia. Sentado en una preciosa sala de principios del siglo XX, a la luz ténue de algunas lámparas de apoyo, la atmósfera animaba a leer opinión. He leído a Zarzalejos, a Mas, a Rahola y a Luna entre otros... Los artículos de Rahola y Luna, junto con la foto que ilustra este post, tomada de la sección de cartas al director de hoy, me han llevado a la reflexión.

Joaquín Luna escribía una oda al empresario y a la empresa privada, tan denostada y demonizada en nuestros días, siempre asociada a oscuros intereses. Esa misma empresa, formada por personas cuya iniciativa es el sustento de nuestra sociedad, se contrapone a menudo en el discurso oficial a lo público, lo legítimo, lo que está libre de intereses, lo neutro, lo bueno. Pilar Rahola cargaba por su parte contra un creciente Estado paternalista, que a través de sus políticos y leyes dirige a los ciudadanos y les dicta el modo correcto de pensar y de ser. Tanto Luna como Rahola se rebelaban contra ese autoritarismo sutil que quiere imponer un único modo de concebir la realidad.

Unas páginas más adelante, me ha dado que pensar la fotografía con la que un lector ilustraba su enfado contra un ciclista. A mi parecer no estorba a nadie en una avenida más que amplia, a pesar de estar fuera del carril bici. No tengo nada en contra de los carriles bici, ni seré yo quien vaya en contra del ordenamiento de lo público a todos los niveles, pero debe ser siempre en su justa medida. Parece que cala el discurso estatalista, y de vez en cuando hay que recordar que ante todo, lo primero somos las personas, con nuestras más variadas opiniones  y acciones, y donde no lleguemos nosotros, deberá intervenir el Estado. Nunca antes. Ese es el principio de subsidiariedad, que parece que en nuestros días se está convirtiendo en el de "substituteidad", en el que el Estado y lo público deja cada vez menos margen a que cada uno exprese y realice sus anhelos y convicciones. Y es peligroso que ese discurso cale, porque nos convierte en ciudadanos cada vez menos responsables, más comodos. La vida está llena de avenidas, de parques, de autopistas, de senderos, de caminitos, de pistas forestales. No dejemos que nadie nos reduzca a un aburrido y autoritario carril único. Primero las personas y luego, el Estado.

lunes, febrero 08, 2016

10 consejos para leer más

Hace tan solo unos meses me encontraba en una situación, con respecto a la lectura, por la que muchas personas pasan: leía a trompicones. Tardaba mucho tiempo en acabar los libros y cuando los acababa, pasaba largas temporadas sin leer, sin apenas darme cuenta, hasta que encontraba otro libro, muchas veces el primero que encontraba. Si has pasado por esta situación y quieres disfrutar más con la lectura, leer con más frecuencia y con más calidad, aquí van diez consejos que pueden ayudarte:

1. Busca razones para leer. Dicen que quien tiene un porqué encuentra un cómo. La primera condición para leer más es saber por qué debes hacerlo. Hace un tiempo escribí un post que puede ayudarte a encontrar razones. Hay muchas más: es uno de los placeres más gratificantes, importantes y útiles que las personas hacemos en nuestra vida.

2. Haz una radiografía de lo que has leído. Lista los libros que has leído: autor, título, y fecha de lectura. Puedes añadirle otros campos a la lista, como la valoración que haces de cada libro, etc. Cuando sabes dónde estás es más fácil saber hacia dónde puedes y quieres ir: con ese histórico sabrás cuáles son tus gustos y tus lagunas. 

3. Redacta una wishlist. Redacta una lista de libros que quieres leer. Algunos te vendrán casi "impuestos" al ver las carencias que hayas observado en tu lista de libros leídos. Otros serán libros que te hayan recomendado, libros que siempre has querido leer, etc. Esta lista te ayudará a tener siempre libros "en cartera", dispuestos para cuando acabes el que estás leyendo. Eso te evitará periodos sin lectura. 


4. Lee buenos libros. Tempus breve est. Hay muchos libros y poco tiempo. Compensa leer buenos libros. El otro día en JotDown leía una interesante conversación entre Javier Cercas y Enric González sobre la lectura. Uno de ellos decía que el novelista sabe "ver lo que hay debajo de las cosas, contar algo más real que la realidad" y añadía: el escritor tiene que "explicarte el alma humana". Hay que leer de todo, pero los buenos libros y autores explican mejor el alma humana que los demás. Aquí va una lista de 100 libros que elaboré hace un tiempo y que puede servirte como guía para leer buenos libros. 

5. Busca un tiempo cada día para leer. No es verdad que no tenemos tiempo para leer. Seguramente es que no tenemos interés. Una vez reforzado el interés (leer es al alma lo que comer al cuerpo), busquemos 10 o 15 minutos de los 1.440 que nos brinda cada jornada, para leer. Sea el tiempo que sea, cuando te pongas a leer evita dejar un capítulo a medias. El capítulo es la unidad mínima, con significado propio, de los libros. 

6. Alterna géneros, autores, formatos, idiomas, épocas, países, etc. Para disfrutar de la lectura es bueno ir alternando novela con biografías, poesía, teatro o ensayos. Tambien alternar libros largos con libros cortos, libros actuales con libros antiguos. Lo mismo es bueno hacer con los autores y sus nacionalidades. Si eres bilingüe, trilingüe o plurilingüe, alterna también idiomas. 

7. No leas más de dos o tres libros a la vez. Hay personas capaces de leer muchos libros a la vez, pero suele ser contraproducente. Los libros son conversaciones, ventanas a distintos mundos y puede ser dificil coordinarlos. Puede que nos perdamos los matices de cada uno de los libros que leemos. 

8. Tómate tiempo para la reflexión. Cuando sabes lo que quieres leer y coges el ritmo, puede pasar que tomes un ritmo que no te deje espacio para la reflexión. En las conversaciones -decíamos que los libros son conversaciones- los silencios son importantes, y también en la lectura. Bastará reflexionar al acabar con la lectura del día sobre qué nos ha querido decir el autor, qué hemos aprendido, etc. Y quizá nos animemos a escribir una pequeña reseña o unas líneas sobre qué ha supuesto ese libro para nosotros al acabarlo. 

9. Utiliza ediciones con aparato crítico. Cuando lees libros con cierto calado, que han influido en su época y posteriormente es bueno dejarse guiar por los expertos y usar ediciones comentadas. Conocer la biografía del autor, sus circunstancias históricas y culturales, las interpretaciones del libro, las notas de los traductores, etc. nos ayudará a entender mejor lo que leemos y la lectura nos será de más provecho.  

10. Habla sobre libros. Lee sobre libros. Anima a leer. El décimo consejo cierra el circulo y es el consejo que debe retroalimentar los puntos anteriormente mencionados. Cuando hablamos y leemos sobre libros, encontramos razones para leer, encontramos nuevas ideas para leer y nos ayuda a reflexionar. Además, cuando animamos a alguien a leer, porque tenemos muy claro el beneficio que supone para nosotros y el  que va a suponer para esa persona, estamos haciendo un favor no solo a esa persona sino a esa incalculable multitud de gente en la que esa persona va a influir a lo largo de los siglos. Vale la pena. 

domingo, abril 26, 2015

¿Por qué leer [los clásicos]?

Permítaseme un breve paréntesis entre los posts en inglés para hablar sobre la lectura. Constato que entre los jóvenes universitarios y los recién egresados cada vez se lee menos, y con frecuencia, entre quienes lo hacen, abunda la lectura de ensayos especializados. A mi entender, ante este panorama, hay que activar las alarmas. ¿Por qué? Eso me he intentado responder esta semana, y aquí va el resultado.

Alguien me contó una vez que leer es como amueblar la cabeza. Cuando uno entra en una sala sin amueblar se encuentra incómodo: no hay donde sentarse, ni se puede estar. Leer es necesario para encontrarse bien con uno mismo, para tener una cierta vida interior, algo de discurso. Hay que leer ensayos, pero ¿te imaginas una salón amueblado solo a base de mesas? Leer es importante -ahora daremos algunas razones más- pero hay que combinar la lectura de ensayo con la de novelas, biografías, teatro, poesía, etc.

Sin lectura no hay vida interior, no hay nada que contar, nada sobre lo que hablar. Dicho en positivo: leer nos hace más reflexivos y más sociables. Nos abre horizontes y mejora nuestra comprensión del mundo. Estimula la imaginación, nos equipa de conocimiento, de vocabulario. Nos capacita para expresarnos, al escribir y al hablar. Santa Teresa tiene una frase que resume bien la necesidad de leer: "lee y conducirás, no leas y serás conducido".

Hasta aquí, algunas razones para leer. Ahora, unas razones para leer los clásicos. En primer lugar, ¿qué es un clásico? Tomo prestadas tres definiciones de Italo Calvino, que me parece que hablan por si mismas: "Se llama clásico a un libro que se configura como equivalente del universo, a semejanza de los antiguos talismanes". "Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo". "Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos; pero quien haya leído primero los otros y después lee aquél, reconoce en seguida su lugar en la genealogía".

A la luz de las anteriores definiciones, un clásico está por encima de los demás libros, es bueno, es mejor. Que un libro sea muy vendido no lo hace bueno-clásico, de hecho, la mayoría de best-sellers no solo no son clásicos sino que son basura técnicamente bien relatada. Un libro es bueno cuando tiene la capacidad de contenerlo todo en unas páginas, cuando deja por un momento de lado la actualidad y el ruido para centrarse en la eternidad. El clásico es, a mi entender, el libro que conecta con lo más profundo del hombre, con sus ideales más nobles, y que nos brinda un legado común con millones de seres que vivieron hace cientos de años o que tienen todavía que nacer. El clásico, a diferencia de los otros libros, nos hace mejores.

Leer es importante, básico. Leer libros buenos, no lo es menos. Si eres de los que no lees por mil y una razones empieza a plantearte cambiar de hábitos. Vale la pena. 

domingo, febrero 22, 2015

Never is too late

One of the greatest temptations we met on our life is to think that is too late to change something. It's a lie. I can be worse or better for something, but that does not mean it's too late, nor impossible to improve. We must not lose the ability to surprise ourselves. A good example for that is Brandon Bass, player of the Boston Celtics, who is learning to swim with her young son. He is 30 years old. It is never too late. Never. 

sábado, febrero 21, 2015

Be the change you want to see in the world

I don't like trending topics I see every day on Twitter. I don't like the worst contents are the most read, the most seen. I hate that prevail the rudeness, easiness, superficiality, around me. And this leads me to wonder: what are you doing about these horrible content? What do you think about it? What content do you consume to face it? Did you know the people around you? And  also leads me to wonder, as a journalist, what quality content did you create to improve the situation you hate? It's a challenge, no doubt. 

miércoles, febrero 18, 2015

Mistakes!

I read that on his trip through the United States Pablo Iglesias has not improved the English of Ana Botella's 'relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor'. It is possible. I have to thank Pablo and Ana their speeches. I think we must say yes to the mistakes. They helps us to advance. We have to take risks, and risks carry mistakes. Blessed mistakes. In our country we should celebrate more. I think if we did not have much fear of mistakes, would move more and better. Anyway, to read the articles on Pablo Iglesias in the United States have to decide to recycle my blog to write in English every day or once a week or once a month. I will write with lots of mistakes, but I will advancewith my purpose of learning English (I wish!). If you want to comment below mistakes in this text, you're invited. I will celebrate it!

domingo, diciembre 30, 2012

Al color por el gris

Algunos creen -y me lo repiten hasta decir basta, espero que por última vez- que el nombre de este blog, Grisáceo, debería cambiar, porque es negativo, pesimista. Y tienen razón, en cierta manera. El gris es un color que adjetiva a las vidas sin sentido, a los días apagados, a la ambigüedad, al acero, al hormigón, a la niebla, a la melancolía.

Eso es cierto, sí, pero también el gris se asocia a otros elementos que son positivos y son los que inspiran el nombre del blog.

Así pues, el gris es el color de la masa cerebral, a la que suele denominarse "materia gris". Pensar, actividad necesaria, y positiva, y que en nuestro tiempo escasea. Cuando se piensa -aparente inacción- nacen mil ideas, cada una de un color distinto.

El gris es también el color de la ceniza impuesta en la Cuaresma, tiempo gris por antonomasia  pero, sin embargo, de positivo cambio. Al parecer -eso cuenta la Wikipedia- durante la Cuaresma permanecían cerrados los retablos y trípticos de las iglesias,  dejando así a la vista las grisallas que, al menos los flamencos, pintaban en sus tapas. Pero una vez pasada la cuaresma, se reabría y volvía a estallar el color... el del Jardín de las delicias de El Bosco, por ejemplo. ¿Hay algo más colorido? Pero el color solo volvía tras ese tiempo gris y de positiva transición.

Otro gris es el del matiz que posibilita el encuentro y el acuerdo, el de las medias tintas positivas, el que nos recuerda que en tantas ocasiones las cosas no son blancas o negras, sino que tienen matices y que en el matiz es donde podemos tender puentes y encontrarnos. Sin duda, ese matiz -muy distinto del relativismo- es otro de los grandes ausentes de nuestra cultura, que se extremiza por momentos. Ese es, de nuevo, un gris positivo, que en cuanto aparece en escena surgen de él todos los colores del encuentro, de la paz, de la alegría.

El gris es, por decirlo de algún modo, el color de la experiencia, de las canas, del retrato antiguo. Mirar atrás y ver qué dijeron, cómo vivieron, qué ideales tuvieron, cómo amaron, cómo lucharon... eso es positivo. Hay que aprender de lo bueno del pasado y desaprender lo que no funcionó. El pasado, gris, es una fuente de futuro, esperanzador, verde, de color.

Por último, al menos para este post que escribe un periodista, el gris es el color del periodismo, de la prensa, del grafito al que no se le escapa una idea. El periodismo, que pone blanco sobre negro los hechos después de contrastarlos, es garante de la democracia, que bien vivida, es una de las mayores manifestaciones de convivencia de gentes de todos los colores, en todos los sentidos.

Así que el gris, que comúnmente tiene connotaciones negativas, es para mi, en este contexto, uno de los colores más positivos que hay. Es un color que representa algo tan necesario como el filtro, el impasse, que hace posible que una vez filtrado venga el color, la luz, la paz.

Feliz año nuevo, lleno de grises, ¡y colores!

domingo, julio 01, 2012

Gracias, Salvador: un canto al periodismo

El periodismo pasa por una crisis, al menos doble: una más profunda, de identidad, y la otra de modelo de negocio. Y ambas se retroalimentan. Una gran parte del periodismo de nuestros días, al menos del español, está comprometido con casi todo menos con la verdad. Tenemos un periodismo poco honrado, muy politizado. Un periodismo de consigna y de intereses (comerciales y políticos), que llega muchas veces a conclusiones gratuitas en vez de dar datos -un  poco más caros, más difíciles de conseguir- para que sea el lector quien saque sus propias conclusiones. Yo no sigo a conciencia los foros en los que se debate cuál es el futuro del periodismo, pero sé una cosa: los periodistas necesitamos reflexionar profundamente y necesitamos también referentes.

Y aquí es donde entra el Dr. Salvador Aragonés en escena. Él es un referente para la profesión. Me dio clase cuando él era un profesor recién aterrizado a la Universitat Internacional de Catalunya, también cuando pasó a ser vicedecano. Más adelante me fichó como profesor, siendo él ya el decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Ahora que se nos jubila como docente, tengo la necesidad de sacarlo a la palestra de la red. Me quiero ceñir -fue el contenido de la clase magistral con que se despedía de sus clases- a citar una fórmula suya que si todos los periodistas nos empeñásemos en seguir al pie de la letra otro gallo nos cantaría. Ahí va: P = IH (6w+3c + a) + C + Ft. El periodismo, la noticia, surge de la suma de tres elementos, se sustenta sobre tres columnas: la columna técnico textual, la columna contextual y la columna de las fuentes. La primera columna habla del interés humano que debe envolver a las noticias para que funcionen dando por sentado que se siguen para la redacción tres elementos básicos: que responda a las famosas 6 w's (qué, quién, cuándo, cómo, dónde y por qué), que sea corta, clara y completa (3c) y que tenga actualidad (a). A esa primera columna técnica se le suma el contexto: el periodista debe saber escribir pero también ser una persona muy leída, culta: debe saber de economía, historia, literatura, geografía, arte, antropología , religiones, etc.Y por fin llega la columna de las fuentes: deben contrastarse, se deben haber oído varias campanas. Hasta ahí lo "técnico", que no es poco. Salvador añadía, y yo suscribo, que ese periodista debe ser un hombre o una mujer de valores, de virtudes. Debe cultivarlas todas, y entre ellas, en un lugar destacado, el amor a la verdad. 


Gracias Salvador por todos estos años en que después de una largísima etapa entre los fogones de la información te has dedicado a enseñar a los jóvenes cómo ser buenos profesionales. Gracias por ser un referente para el periodismo de calidad.

miércoles, junio 06, 2012

Por una marca Barcelona sostenible

Tenemos un gran respeto por la vida privada de las personas: “cada cual haga lo que quiera –decimos- mientras en el ámbito público se comporte legalmente”. Tenemos un acuerdo tácito con esta especie de esquizofrenia, que es insostenible. Así lo hemos visto con la crisis que azota nuestros días: ya todo el mundo está de acuerdo con que, a parte de una crisis económica, pasamos por una crisis de valores. Ahora volvemos a saber, por contraposición con los corruptos desenmascarados, que los buenos profesionales, para serlo, tienen que ser también buenas personas. Por eso yo me opongo a respaldar un macrocomplejo como el Eurovegas en Barcelona, en mi casa. No puedo imaginar que las personas que frecuenten sus instalaciones puedan luego ser buenos profesionales. Es verdad que nos puede traer mucho dinero, mucho empleo, mucha alegría a corto plazo, pero ¿es esa la marca que queremos construir para Barcelona? ¿es así como contribuimos a apagar la crisis, poniendo las bases de otra nueva? Prefiero que los esfuerzos y la ilusión unánime que hemos mostrado para traer el Eurovegas los dirijamos hacia la construcción de la Barcelona de la cultura, la innovación, el talento y la familia. Quizá a corto plazo sea más costoso, pero nuestros hijos nos lo agradecerán.


(es una carta que envié el 4 de marzo al periódico, y que no publicaron, y ahora que cobra actualidad el tema, la publico)

martes, junio 05, 2012

Consejos vendo y para mi no tengo

Pues eso, que con la tontería llevo desde principio de curso sin actualizar el blog. Y si en otros blogs eso fuera grave, en este más, pues un servidor se dedica a aconsejar a troche y moche -y Troche y Moche no son personas sino el modo en que lo hace- que la gente se abra blogs, que los actualice, que escriba. Y claro, eso no cuadra con que ésta, en el ecuador del año, sea la primera entrada de 2012. No es de recibo. Pero me enmiendo y he aquí el remedio: esta entrada, que si bien es poca cosa, algo es. Y me dará -¡fíjese el lector qué tontería!- un nuevo impulso para que al menos, caigan una o dos entradas nuevas este año, esta vez con un poco más de sentido.

sábado, octubre 22, 2011

Desde la ventana

Tejas de tejados, una terraza y media copa -un tercio, en realidad- de una magnolia en primer plano. De fondo, tres cipreses prietos y puntiagudos que forman una unidad. En la finca contigua, cuatro edificios de estilos dispares. El primero de todos, a la izquierda, un chalé cuyas ventanas adjuntan porticones con reminiscencias alpinas. Inmediatamente después, un edificio racionalista, de ventanas amplias, aceros y líneas sencillas y perfectas. A su lado, una pequeña mansión de estilo colonial, de la que solo avisto el tejado, con buhardillas acristaladas. Esa casita, flanqueada por palmeras barcelonesas, es el centro neurálgico de la finca, su centro de control. La diagonal del tejado que tengo en primer plano solo me deja ver uno de los elementos del cuarto edificio: una chimenea moderna alta, blanquísima, coronada por un pararrayos. Deja ver cómo es el edificio, parecido al segundo de los mencionados. Volvamos atrás. Junto a la casita central se vislumbra, ya en otro plano, un  tejado vertical, punzante, que corona un torreón ancho, y este, a su vez, corona un edificio ocre, aprisionado en un terreno que se achicó a raíz de la construcción de la ronda que circunvala por su extremos superior la ciudad, junto a la falda de la sierra. El torreón, que años atrás se veía entero desde donde estoy sentado, queda ahora tapado por un tejado abovedado que culmina un proyecto horrendo, la casa de un hombre venido a más, quizá tan solo en lo económico. A la izquierda del torreón, las copas de unos pinos mediterráneos, medio ocultan la torre de un monasterio, edificado por la reina que da nombre a la calle grande más cercana al templo. Es un monasterio que, a juzgar por la torre, que es lo único que veo, es más sencillo que las construcciones de su época. No en vano -y eso me lo dicen las crónicas y no la vista- se edificó en poco más de un año, uno de los primeros del siglo XIV. Insólito. Repasemos: magnolias, cipreses, palmeras y pinos. Ocres, tierra y verde. Ese es el tercio inferior de lo que veo. Arriba, el cielo y al fondo, recortando el horizonte, tres colinas que emulan otras tantas de las siete de la ciudad eterna. Me levanto. Se añaden algunos elementos a la visión: una cúpula inmensa de pizarra que brilla al sol; una torre de piedra, cúspide de la parroquia milenaria del barrio vecino; un manojo de pinos en medio de una masa informe y desordenada de viviendas. A la derecha, el mar, grande, inmenso. Tres chimeneas altas en un extremo. Y mientras sigo escribiendo el sol va bañando ahora el torreón; ahora una parte de la masa ya no tan informe de las viviendas que ahora que me fijo, parece que escalen, las colinas del fondo.

sábado, abril 30, 2011

Una conclusión, una recomendación, una sentencia.

Hace unas semanas leí el libro "El hombre en busca de sentido", en el que Viktor Frankl habla sobre su estancia y experiencia profunda en un campo de concentración. Me gustaría no olvidar algunas cosas de esa lectura, y por eso saco de ella una conclusión, una recomendación y una sentencia feliz. La conclusión: aun en las peores circunstancias de la vida, aun ante las que parecen que limitan profundamente nuestro actuar, tenemos la capacidad de elegir, conservamos la libertad interior para decidir sobre nuestra vida: no hay nada que nos determine tanto como para no acabar haciendo lo que queremos hacer. La recomendación: "Obra así, como si vivieras por segunda vez y la primera vez lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora". La sentencia, que tiene que ver con la conclusión. Dice del hombre: “Él, es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser quien ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración”

sábado, abril 16, 2011

Hazlo de todos modos

Esto escribió la Madre Teresa de Calcuta. Me parece que no necesita más comentarios:

Las personas son a menudo irrazonables,
ilógicas y egocéntricas...
de todos modos perdónalas...

Si eres bondadoso, las personas pueden
acusarte de tener motivos egoístas ulteriores;
de todos modos sé bondadoso...

Si eres exitoso, ganarás algunos falsos amigos
y otros verdaderos enemigos;
de todos modos sé exitoso...

Si eres honesto y franco,
las personas te van a engañar;
de todos modos se honesto y franco...

Lo que demoraste años en construir,
puede alguien destrozarlo en una noche;
de todos modos construye....

Si has encontrado serenidad y felicidad,
vas a despertar celos y envidias;
de todos modos sé feliz...

El bien que haces hoy, olvidarán a menudo
las personas del mañana;
de todos modos haz el bien...

Dale al mundo lo mejor de ti,
aunque puede que no sea suficiente...

De todos modos dale al mundo lo mejor de ti porque en el análisis final,
te darás cuenta que el asunto
es sólo entre tú y Dios,
ya que en todo caso,
jamás fue un asunto entre tú y ellos...

miércoles, marzo 09, 2011

Encontrarás dragones: dos horas que traerán cola...

Hace unas semanas estuve en un preestreno de la película Encontrarás dragones (There be Dragons), una película dirigida por Roland Joffé. En la película, un periodista recibe el encargo de escribir una biografía de Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, e investigando se da cuenta de que su padre -Manolo- le conoció. Toda la historia gira entorno de esos dos personajes y la mayor parte de la acción transcurre durante la Guerra Civil española. No me cabe duda de que la película traerá cola en todos los sentidos: llenará salas, dará que hablar (¿serán los dragones?) , hará reflexionar al espectador durante bastante tiempo después de acabada la película. Y lo creo porque, bajo el ropaje de un nada común filme histórico, de un drama épico, se plantean los grandes temas de siempre, como en los grandes clásicos... miedo, odio, dudas, venganza, celos, pasión, amor... y por encima de todo perdón, perdón heroico. En la película, a mi entender, la guerra es un mero escenario, una excusa fuerte que, tocada por Joffé, se convierte en una de las visiones más frescas e innovadoras que ha dado el cine sobre la contienda española: atrás quedan el bando buenos y el malo, los traidores y los traicionados. Cada uno de los que allí lucha lo hace con un relieve especial, nada común en los relatos de la guerra. Un relieve que pone entre la espada y la pared a los personajes, que les dota de una libertad -y de una responsabilidad- especial. También habla de eso especialmente la película, de las decisiones que tomamos porque queremos, a conciencia, no porque lo dicte algún programa. Es el caso del joven Escrivá, que se hace sacerdote más por convicción que por moda; o las continuas tomas de partido en los sucesos de la guerra. Enfrentarse a los dragones del pasado, del presente, del futuro... Yo le aseguro a quien se enfrente a esta película dos horas que traerán cola...

sábado, enero 22, 2011

Mirar las cosas de quejas arriba

Estamos acostumbrados a vivir entre quejas, malas noticias, pesimismo. A parte de que, una actitud permanente de queja agría el corazón, como ya escribí en otro post, la queja poco aporta y poco arregla: no mejora ni a las personas ni a las instituciones cuando no es constructiva y se dirige a quien puede arreglarlo. Por contra, algo que sí podemos hacer, y pocas veces caemos en ello, es felicitar a quien lo hace bien, hacerle notar que aquello que ha hecho es lo que querríamos para todos. Cuando felicitamos y agradecemos, facilitamos que se sigan haciendo bien las cosas y dejamos clara una cosa: que no es lo mismo hacer las cosas mal que hacerlas bien. Las redes sociales y la multitud de canales de comunicación que existen facilitan hablar con las personas y las instituciones directamente. Hagamos uso de ello no solo para quejarnos, sino también y principalmente para agradecer y felicitar.

lunes, noviembre 01, 2010

Ideología de género (I): muerte y eufemismos

Durante la carrera, en la asignatura de periodismo internacional, veíamos al llegar al capítulo de los corresponsales de guerra cómo los periodistas podían recibir de sus respectivos países la presión de tratar la guerra como algo aséptico, sin muertes, sin males causados por el propio país. En el periodismo de guerra surgieron expresiones, eufemismos, como “fuego amigo”, para referirse a muertes en el mismo bando o “daño colateral”, cuando los proyectiles caían sobre la población civil y no sobre el supuesto blanco militar. No nos gusta la muerte, y menos cuando viene de nuestras manos. No nos gusta llenarnos las manos de sangre. No es nada simpático.

¿De dónde vienen las expresiones “embarazo no deseado” o “interrupción del embarazo”? Tras esas expresiones está el aborto, que es la muerte de una criatura. Y se usa el “no deseado” como si se hablase sobre si tomar o no un  café, o “interrupción” como si se tratase de la llamada que nos distrae de nuestro trabajo por unos minutos. Esas expresiones las recogen desde hace un tiempo los medios de comunicación como por arte de magia, como por casualidad, pero nada más lejos de la realidad. Detrás de esas expresiones está la ideología de género, que no es un fantasma, ni una teoría de la conspiración. Es una manera de entender la realidad que ya ha conseguido, sin ir más lejos, introducir 9 leyes en España con esa perspectiva desde 2003. 

lunes, septiembre 20, 2010

Un poquito es este tema. O ninguno.

-Pero vamos, ¿no ves que no tengo nada que decir?
-¡Eso es lo de menos! Escribe ya algo.
-Bien... a ver... en fin... ¿de qué podría hablar? Mira, créeme, no se me ocurre nada.
-Pero... por qué no cuentas aquello de...
-¿Eso? ¡Ni hablar! Me niego a hablar sobre eso: es un tema zanjado, olvidado, ¿entendido?
-¿Y lo del otro día, lo del mercado?
-Eso no tiene ningún interés. Ninguno. Eso me pasó a mi como le podría haber pasado a cualquiera. Interés cero.
-¿Y no habrás estado últimamente en alguna conferencia?
-Mira, déjalo.... creo que lo dejaré para otro momento. Ahora ni tengo tiempo, ni tema, ni ganas de escribir. Quizá mañana.

sábado, julio 24, 2010

Fútbol y amor del bueno

Me ha sorprendido gratamente el artículo-perfil sobre Dani Alves en el Magazine de La Vanguardia de este fin de semana en la sección "sobre ellas...". Habitualmente se habla de la vida amorosa de los futbolistas -que son verdaderos referentes sociales para muchos- cuando hay morbo, y entonces se cuentan historias superficiales que poco tienen que ver con el amor... y con la vida real. En esta historia, en cambio, se habla del amor en términos de donación mútua, de sinceridad, de fidelidad...de amor del bueno, del de toda la vida. Quiero agradecer el artículo por poner el ejemplo de Alves, porque rompe con ese esquema mezquino y amarillista y porque a veces parece que no es posible hablar de los famosos sin hablar de vidas que no quisiéramos para nuestros hijos y sí es posible, y vende, y es necesario relatar más historias así para el bien de nuestra sociedad, a la que creo que le faltan buenos referentes. Así que gracias y sigan así.

lunes, julio 19, 2010

Emprender: el ejemplo del rey de la pizza

Las mejores pizzas del mundo las hace Fabián Martín, y no lo digo yo, sino los italianos, que de pizzas saben un rato y que anualmente lo dictaminan en un concurso internacional. También lo dicen sus clientes, que están dispuestos a pagar 100 o 200 euros por una de sus pizzas. Hace un tiempo estuve en una conferencia que daba el rey de la pizza -así le llaman- y habló un poco de su trayectoria y de cuál era el secreto para haber llegado donde ha llegado. Me pareció un tipo fascinante: currante, entusiasta, sencillo, simpático, echaopalante... Me quedé con algunas frasecillas y consejos que creo que, aunque bien pudieran estar recogidas en cualquier libro medio de autoayuda, conviene más que hablar mucho de ellas, aplicarlas. Fabián tiene 42 años, es el menor de 6 hermanos, y proviene de una familia humilde de Almería. Se dedicó mucho tiempo al boxeo y era bueno en ello, hasta tal punto que estaba seleccionado para Atlanta 1996, pero en el 95 tuvo -"gracias a Dios", como él dice- un accidente de coche que se lo impidió. Se puso a repartir pizzas y en su puesto de trabajo empezó a pensar cómo el cliente final podía estar más contento y en poco tiempo consiguió subir de 15 a 25 millones los ingresos de su pizzeria, y ganar unas buenas propinas. En un momento dado decidió montar su propia pizzería. Tenía algunos milloncetes -6- que le habían dado como indemnización en el accidente y se gastó 15. Fue a pedir. Nadie le dio, hasta que fue a ver al director de oficina que conocía de cuando era pequeño. Aquella persona le dio casi un millón de pesetas, pero no del banco, sino de su propio bolsillo. Creía en el proyecto, sobre todo, al ver la actitud de Fabián. Una de sus frases fue "Si no te gusta lo que haces, nunca triunfarás"... y eso él lo transmite, y es lo que llevó al director de oficina a dejarle mucho dinero de su bolsillo. Es una cosa que a mi siempre me ha llamado la atención: hay demasiada gente en este país que despotrica de su trabajo. Se diría que, si les gusta su trabajo, lo disimulan muy mal. Otra de sus frases fue: "Mis pizzas tienen cariño, afecto y amor". Es una frase del marketing del de antes, pero que él se la cree. Una pizza no es una obra de arte que requiere miles de horas, como tampoco lo es la fabricación de un tornillo o de cualquier otro producto más o menos sencillo de hacer. Sin embargo uno puede poner atención, cariño, a lo que hace... en el fondo, "la clave es el trabajo bien hecho". Pensar en para quién se hace es otro de los puntos clave: nuestro trabajop hay que concebirlo como un acto de servicio. Y cuando así se concibe, se escucha: "Hay que escuhar a la gente, no creer que ya se sabe demasiado". Otro de sus puntos fuertes es la innovación y la fe "hay que lanzarse, innovar, tener fe, no tener miedo a poner en práctica las ideas, cosa que pasa muy a menudo". Sobre la crisis que estamos pasando es optimista "nunca voveremos a estar como estuvimos hace 30 años o 40" y dice que la generación que tiene ahora 20 años lo pasarán mal porque lo han tenido todo muy fácil, pero los que tienen 10 han crecido en crisis. Habla del esfuerzo y de la constancia y dice claramente que su éxito es compartido, que tiene mucha gente que trabaja con él y que ellos también son la clave. Escribo esto porque ahora que se habla cada dos por tres de emprendeduría y se pinta como la panacea, como el remedio de todos nuestros males, idealizandola la mayoría de las veces, hay que saber que quien quiera emprender tiene que trabajar bien, ser humilde y escuchar, ser lanzado... y sobre todo, ser constante, en lo bueno y en lo malo. Un gran tipo, un buen ejemplo de emprendedor. Desde aquí le doy las gracias a Agustí Brañas por invitarme a la conferencia.