Menuda clase, Sinner.
Después del palo que supone perder la final más larga de la historia del tenis en Roland Garros, Sinner, con un aplomo tremendo, suelta un discurso de tres minutos en el que felicita no solo a Alcaraz por su victoria, sino a todo su equipo, y le dice que se lo merece y que está muy feliz por él.
Y luego agradece a su equipo, a los recoge pelotas, a los árbitros, a la organización, al público... y les dice que es un honor estar en ese campo, jugando, y que ellos lo hacen muy fácil.
Habla siempre como equipo, no en primera persona, como si su juego fuese solo cosa suya, y se queda con lo bueno, agradece lo bueno de esa situación, y reconoce sus sentimientos y los abraza: "hoy lo hicimos lo mejor que pudimos. Dimos todo lo que teníamos. Hace algún tiempo habríamos firmado poder estar aquí. Así que sigue siendo un torneo increíble, aunque ahora es muy, muy difícil, pero está bien"
En la derrota se conoce mejor a las personas, dicen. Con este discurso se conoce mejor a Sinner... ¡y menuda lección nos da!
Publicado en Linkedin hace 6 meses.
Y luego agradece a su equipo, a los recoge pelotas, a los árbitros, a la organización, al público... y les dice que es un honor estar en ese campo, jugando, y que ellos lo hacen muy fácil.
Habla siempre como equipo, no en primera persona, como si su juego fuese solo cosa suya, y se queda con lo bueno, agradece lo bueno de esa situación, y reconoce sus sentimientos y los abraza: "hoy lo hicimos lo mejor que pudimos. Dimos todo lo que teníamos. Hace algún tiempo habríamos firmado poder estar aquí. Así que sigue siendo un torneo increíble, aunque ahora es muy, muy difícil, pero está bien"
En la derrota se conoce mejor a las personas, dicen. Con este discurso se conoce mejor a Sinner... ¡y menuda lección nos da!
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