viernes, enero 02, 2026

El poder de un buen 'like' de la persona correcta


 

"No te olvides de crear cada día. Es lo tuyo". Hace unos días me encontré, tras más de 10 años sin verla, a una persona que me ayudó mucho en mis inicios profesionales. Hablamos un rato, me pidió unos datos y le envié un mensaje de WhatsApp con esa información. Me respondió de vuelta con un gracias y con esas palabras que he puesto al inicio: "No te olvides de crear cada día. Es lo tuyo". Yo soy periodista y me dedico bastante, entre otras cosas, a escribir. Con eso de "crear cada día" se refería, supongo, a escribir. 

Ese día había estado en un funeral que me impactó, y tras considerar si escribir algo o no, me llegó el mensaje en cuestión. Lo vi como una señal. Escribe, pensé, aunque te parezca una tontería. "Crea cada día. Es lo tuyo". Y escribí un post que llegó a tener 500 likes y un alcance de 50.000 visualizaciones, algo que no me había pasado antes. 

En realidad, me impactó mucho más la frase recibida que la repercusión de ese escrito. Y hoy me ha vuelto a la cabeza. Esa persona me ayudó hace 20 años en mi primer trabajo y, tras muchos años sin vernos, con una sola frase vuelve a impactarme con fuerza. No es que tuviera especiales dudas profesionales, ni me dijese algo que no supiera, pero, de repente, una frase te recoloca, te refuerza, te anima, te reta. Una sola frase. 10 palabras. Cuánto poder. 

Y es que -hablo por mi- quizá no estamos acostumbrados a recibir ni dar feedback positivo suficiente, a confirmar a las personas en su camino, a ser amables y dedicarles un tiempo para decirles todo lo buenos que son, y en qué brillan y en qué cosas son buenos, aquellas cosas con las que hacen del mundo un lugar mejor. No hay que hacer las cosas por el "like", pero un buen "like", con hondura, de la persona correcta, ¡Cuánto anima!

Publicado en Linkedin, hace 8 meses.



Dos imágenes muy parecidas con pocas horas de diferencia



Estas dos imágenes tienen muy pocas horas de diferencia y, a mi entender, se parecen mucho. La primera imagen es la del féretro del Papa Francisco. La segunda, la del féretro de Xavi Argemí, un chico que falleció este martes, con 29 años, y que ha vivido con una enfermedad degenerativa, la última década sin apenas poder mover un músculo, en una silla de ruedas. Precisamente vengo de su funeral, lleno hasta los topes, y me ha dado que pensar, y por eso escribo.


Creo que los dos, Francisco y Xavi, cada uno a su nivel, han vivido hasta el último momento de la misma manera: SIRVIENDO, estando por y para los demás aún cuando no tenían apenas fuerzas. Los dos se han ido sin hacer ruido, como han sido siempre ellos. Y es que han hecho mucho bien de manera discreta. Parafraseando a un santo de mi devoción: han hecho el trabajo de 3000 haciendo el ruido de 3.

Xavi siempre pensó en los demás y, con su enfermedad, pensó especialmente en quienes, como él, estaban enfermos. Precisamente pensando en ellos y en sus familiares escribió un libro que ha sido un éxito de ventas (Aprender a morir para poder vivir), y también en los últimos días fue protagonista en la portada de La Vanguardia, en donde habló del valor de la vida y del amor. Durante todos estos años ha dado un testimonio fecundo a todos los que se le han acercado.

Los dos, Francisco y Xavi, son maestros de vida porque son mae
stros de SERVICIO. Es más líder quien mejor sirve a los demás. Nos han dejado dos líderes, con diferencia de unas horas, y su estela y su legado durarán para siempre entre quienes les conocimos.

Gracias por todo, Francisco. Gracias por todo, Xavi.


Publicado inicialmente en Linkedin, hace 8 meses.

Arriesgarse con la gente

Hace unos días terminé el libro Nunca te pares, la autobiografía de Phil Knight, el fundador de Nike. Este empresario, que empezó vendiendo zapatillas japonesas en Estados Unidos a los 24 años, fundó una empresa que hoy factura 50.000 millones anuales.

En sus memorias cuenta los primeros años de Nike, año a año, hasta 1980. Podría haber contado miles de cosas, espectaculares, como lo que pasó con Jordan y se cuenta en la película Air. Sin embargo, ni lo menciona. Se centra en cambio en la gente, y en el riesgo.

Así lo recoge en una anécdota hacia el final del libro, fuera ya de la cronología de los años, en la parte de reflexiones finales. Me parece que esas palabras resumen lo que quiere transmitir con todo el libro, y que vale no solo para Nike sino para la vida entera: "todo ha girado en torno a arriesgarnos con la gente". Me gustó, y me llevó a pensar. En realidad, sin riesgo y sin el riesgo que supone apostar por la gente, no se construye demasiado, o al menos nada que valga la pena.

Publicado en Linkedin hace 9 meses (no dice fecha exacta)

sábado, agosto 25, 2018

Iglesia: lo que es noticia y lo que no. Carta al New York Times

Hoy celebramos la fiesta de san José de Calasanz, sacerdote español que comenzó en 1597 la primera escuela gratuita de Europa. Él creó, organizó y sistematizó la enseñanza escolar graduada por niveles y ciclos en la enseñanza primaria tal como la conocemos en nuestros días.

En este día, recordando y dando gracias por los santos, que traen cosas buenas al mundo, copio una carta de un sacerdote a los periodistas del New York Times sobre los escándalos sexuales de la Iglesia. Ahora que arrecian en Pensilvania es buen momento para volver a sacarla a la luz. Me gustó. 

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Querido hermano y hermana  periodista:

Soy un simple sacerdote católico.  Me  siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo  en Angola como misionero.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en  vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa,  investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así  aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes…  Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones  periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas  de preconceptos y hasta odio.

Me da un gran dolor por el profundo mal que personas, que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique  tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del  lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las  medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la  dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Pero ¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por  millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en  los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de  información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde  Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas  de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han  retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con  la distribución de alimentos y semillas. Que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de  110.000 niños...

No es de interés que con otros sacerdotes  hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000  personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su  rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU.  

No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las  noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la  calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen  de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros  sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un  refugio.
Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa  por casa confortando los enfermos y desesperados. 

No es noticia que  más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería,  en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados  de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en  escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a seropositivos… o sobretodo, en parroquias  y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por  salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya  transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco  señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más  recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo  están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la  región… Ninguno pasa los 40 años. 

No es noticia acompañar la vida  de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que  sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido  comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que  un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la  Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a  Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada  criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas  ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento  ofendido.
periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.Sólo le pido amigo 

En  Cristo,

P. Martín Lasarte sdb
"Mi pasado Señor, lo confio a tu Misericordia; Mi presente a tu Amor; Mi futuro a tu Providencia"

martes, junio 06, 2017

Relaciones, sobreinformación y redes sociales

Estoy leyendo estos días Laudato si, la encíclica sobre ecología del Papa Francisco. Fue un documento que tuvo una gran acogida, como lectura de cabecera, entre los casi 200 dirigentes mundiales que se reunieron en la cumbre del clima en París hace casi un año. Esa misma cumbre de la que ahora Donald Trump quiere desmarcarse. Recupera vigencia el tema y la Laudato si. Os recomiendo su lectura.

Hay una ecología de las relaciones a la que hace mención el Papa que deja algunas frases como las que siguen. Espero que os gusten y os ayuden a la reflexión. 

1) "Los grandes sabios del pasado, en este contexto, [de sobreinformación y saturación de redes] correrían el riesgo de apagar su sabiduría en medio del ruido dispersivo de la información". 

2) "La verdadera sabiduría, producto de la reflexión, del diálogo y del encuentro generoso entre las personas, no se consigue con una mera acumulación de datos que termina saturando y obnubilando, en una especie de contaminación mental". 

3) "Al mismo tiempo, tienden a reemplazarse las relaciones reales con los demás, con todos los desafíos que implican, por un tipo de comunicación mediada por internet. Esto permite seleccionar o eliminar las relaciones según nuestro arbitrio, y así suele generarse un nuevo tipo de emociones artificiales, que tienen que ver más con dispositivos y pantallas que con las personas y la naturaleza"

4) "Los medios actuales permiten que nos comuniquemos y que compartamos conocimientos y afectos. Sin embargo, a veces también nos impiden tomar contacto directo con la angustia, con el temblor, con la alegría del otro y con la complejidad de su experiencia personal. Por eso no debería llamar la atención que, junto con la abrumadora oferta de estos productos, se desarrolle una profunda y melancólica insatisfacción en las relaciones interpersonales, o un dañino aislamiento".

sábado, junio 03, 2017

Moltes gràcies, Carles Capdevila

Quan va rebre el Premi Nacional de Comunicació va pronunciar un discurs que és una joia, un document per a la posteritat, com molts dels seus darrers escrits i discursos. La seva virtut és que connecta amb l'eternitat, que està per sobre de les modes. Parla, com ell mateix reivindica, "de les veritats íntimes". Quan li van detectar el càncer, va fer un titular rodó: “L'ARA ha sigut el projecte de la meva vida i ara el meu projecte és la meva vida”. Es va quedar curt amb el titular. Cadascuna de les paraules que ha escrit després, fins el final de la seva vida, han posat de manifest que no només s'ha ocupat de la seva vida, sinó també de la dels altres. Amb generositat i esforç diari, ha fet servir la seva talaia mediàtica per reivindicar una manera de fer diferent, donant veu als qui no la tenen. I sense pretendre-ho no només ens ha ensenyat a viure, sinó també a morir. Ha marxat per la porta gran de la feina ben feta, de l'amor a la seva família, els seus amics, la seva professió, el seu país. Ha marxat una gran persona, ho hem vist aquests dies. 

En el discurs de què parlava a l'inici del post (el podeu veure aquí) hi ha cinc moments que són lliçons de periodisme i de vida, i que mereixen ser escoltades i reposades: 

1) "El periodisme no es innocent: no som simples miralls del que passa. Som còmplices d'aquest món mediàtic que dona veu a qui crida més, on és més fàcil sortir a la tele a fer l'idiota que sortir-hi per la teva preparació" "Hem d'assumir la responsabilitat i fer mitjans bén educats i educadors, benintencionants, que filtrin la mentida i que filtrin la mentida i no es conformin amb un espectacle de sí o no, sense matisos, disfressat d'informació i anàlisi" "És culpa nostra, prou de dir que és el que vol l'audiència. Hi ha proves que es pot arribar a molta gent fent productes de qualitat, que alimentin la ment i l'ànima en lloc d'intoxicar i excitar el pitjor de la gent. El que passa és que per fer això cal més esforç, més talent, més feina. Doncs au, a pencar i no a ser altaveu de cridaners, arrogants, estafadors, poderosos prepotents i mentiders". 

2) "El periodisme està al mig entre els poders i les persones, i ens hem equivocat perquè ens hem acostat més als poders que a les persones. Ens estem oblidant de parlar de la realitat de cada dia mentre convertim en protagonistes absoluts aquest circ de famosets, tertulians i declaracions polítiques, una olla de grills, una gran tertúlia global que és un teatret sobreactuat, una farsa que cansa"

3) "Reclamo més veritat als mitjans. I sobretot menys mentida, i menys ficció i menys sobreactuació i menys cinisme. Hem de ser més humils i autocrítics, abandonar les llotges VIP i els reservats de restaurants i trepitjar més el carrer o les sales d'espera dels hospitals o els barris. Comencem per les veritats intimes, les de cadascú. I expliquem la feinada de tota la gent que cada dia treballa de forma artesanal per arreglar el món amb les mans. Ells no necessiten el protagonisme, per això no el busquen, no tenen gabinets de premsa, no pressionen, estan massa enfeinats, però la societat sí que necessita saber què fan, perquè quan saps què fa la gent que arregla el món, la majoria voluntaris, recuperes l'esperança en la utopia que ens queda, una utopia que pot semblar d'estar per casa, la de les petites revolucions individuals de cada dia fins a transformar-ho tot".

4) " La llibertat de premsa no es defensa parlant-ne, elogiant-la, amb bla bla bla. No fem doble discurs. M'ha felicitat gent per aquest premi que em feia la vida impossible com a director i conspirava tant com podia perquè no fóssim independents. Prou cinisme. La llibertat de premsa la defensem els periodistes no cedint a pressions i l'haurien de defensar els poders tenint la dignitat de no emprenyar tant. Els més descarats són els poders econòmics, valgui la redundància. Aquests si et descuides volen posar ells el titular i la foto, van molt sobrats"

5) "Hi ha un col·lectiu que adoro i que és ignorat i silenciat pels mitjans. El de les persones que tenen cura de les persones. He necessitat estar malalt per descobrir els infermers i –sobretot– les infermeres. Per a mi eren igual de transparents que per a tothom. I ara sé que el de les meves estimades infermeres, de les quals aspiro a presidir el club de fans, és un col·lectiu que aguanta i humanitza la medicina i que demostra cada minut que tenir cura és molt més que curar. M’interessa la gent que pateix i la gent que té cura de les persones. Educadors, voluntaris, personal sanitari. I un munt de familiars. La cura de les persones solen fer-la les dones, és silenciada, poc valorada, no remunerada, o mal pagada. Els grans pressupostos són militars i tecnològics i financers, en un món de testosterona, perquè els poders encara són vergonyosament mascles i masclistes, i per l'activitat que ens fa més persones, la més important, la imprescindible, cuidar-nos els uns als altres, pocs diners i cap rellevància pública. El temps que em quedi com a periodista el vull dedicar a aquests herois: les persones que tenen cura de les persones, les que anomeno "persones persones". Persones que es dediquen a ser persones i cuidar persones". 

Hi ha un sant dels nostres temps que parlava de la necessitat d'ofegar el mal amb abundància de bé. Tu Carles ens has assenyalat el camí per fer-ho en l'àmbit del periodisme. 

Fa quinze anys t'escoltava tots els matins entre riure i riure. Qui m'anava a dir a mi que avui, després de tantes coses passades, escriuria aquest text només per dir-te una cosa: moltes gràcies, Carles.

sábado, junio 11, 2016

El momento de la generosidad

Empecemos un nuevo post sobre política, pergeñado esta mañana mientras corría, acompañado de unas excepcionales vistas, por la carretera de les Aigües de Barcelona. En España hubo una transición que, mitificada o no, tuvo y tiene todavía una gran aceptación. Permitió pasar de un régimen dictatorial a una democracia en la que todos los partidos pasaron a tener voz. Ese acto colosal de entendimiento, que fue en parte posible gracias a unas circunstancias de ilusión colectiva por un proyecto común, se ha ido desdibujando: necesita de un mantenimiento que no ha tenido. La principal característica que a mi entender tuvieron quienes hicieron posible la democracia, junto con la ilusión, fue la generosidad. Y ese es el elemento que debe volver para engrasar el engranaje que se puso en marcha con la transición. La democracia en España vive un momento de colapso, de ralentización, que contrasta con el dinamismo de los primeros años: en primer lugar, la política se ha burocratizado, enquistado, profesionalizado hasta traspasar líneas indeseables. Por otra parte, los intereses particulares de los partidos y los grupos o particularidades están substituyendo a los intereses colectivos, o los de todos. Además, la demagogia ha anidado en el caldo de cultivo de las distintas crisis y han entrado en escena "nuevos" populismos que simplifican uno o varios aspectos de nuestra realidad colectiva. Todo ello tiene un responsable: el bipartidismo que representan PP y PSOE. No creo que sean parte del problema, sino de la solución, pero a mi entender, la generosidad que tuvieron ciertos políticos hace 40 años, se debe traducir ahora en una gran regeneración de estos dos partidos. Y el pistoletazo de salida de la regeneración, si es que el espíritu de servir a sus conciudadanos es lo que les llevó a dedicarse a la política, debería ser un paso al lado de decenas de personas de estos dos partidos. No podemos arreglar nuestros problemas actuales con las personas que los crearon. En efecto, a mi entender, no es una cuestión de partidos, sino de personas y de sus valores.  Ojalá nos volvamos a ilusionar de nuevo con el gobierno de lo común. Solo será posible con la generosidad de muchas personas. 

domingo, abril 24, 2016

El aburrido y autoritario carril único

Esta mañana, mientras desayunaba en un agradable café de la bulliciosa rambla de Sabadell, he estado hojeando La Vanguardia. Sentado en una preciosa sala de principios del siglo XX, a la luz ténue de algunas lámparas de apoyo, la atmósfera animaba a leer opinión. He leído a Zarzalejos, a Mas, a Rahola y a Luna entre otros... Los artículos de Rahola y Luna, junto con la foto que ilustra este post, tomada de la sección de cartas al director de hoy, me han llevado a la reflexión.

Joaquín Luna escribía una oda al empresario y a la empresa privada, tan denostada y demonizada en nuestros días, siempre asociada a oscuros intereses. Esa misma empresa, formada por personas cuya iniciativa es el sustento de nuestra sociedad, se contrapone a menudo en el discurso oficial a lo público, lo legítimo, lo que está libre de intereses, lo neutro, lo bueno. Pilar Rahola cargaba por su parte contra un creciente Estado paternalista, que a través de sus políticos y leyes dirige a los ciudadanos y les dicta el modo correcto de pensar y de ser. Tanto Luna como Rahola se rebelaban contra ese autoritarismo sutil que quiere imponer un único modo de concebir la realidad.

Unas páginas más adelante, me ha dado que pensar la fotografía con la que un lector ilustraba su enfado contra un ciclista. A mi parecer no estorba a nadie en una avenida más que amplia, a pesar de estar fuera del carril bici. No tengo nada en contra de los carriles bici, ni seré yo quien vaya en contra del ordenamiento de lo público a todos los niveles, pero debe ser siempre en su justa medida. Parece que cala el discurso estatalista, y de vez en cuando hay que recordar que ante todo, lo primero somos las personas, con nuestras más variadas opiniones  y acciones, y donde no lleguemos nosotros, deberá intervenir el Estado. Nunca antes. Ese es el principio de subsidiariedad, que parece que en nuestros días se está convirtiendo en el de "substituteidad", en el que el Estado y lo público deja cada vez menos margen a que cada uno exprese y realice sus anhelos y convicciones. Y es peligroso que ese discurso cale, porque nos convierte en ciudadanos cada vez menos responsables, más comodos. La vida está llena de avenidas, de parques, de autopistas, de senderos, de caminitos, de pistas forestales. No dejemos que nadie nos reduzca a un aburrido y autoritario carril único. Primero las personas y luego, el Estado.

lunes, febrero 08, 2016

10 consejos para leer más

Hace tan solo unos meses me encontraba en una situación, con respecto a la lectura, por la que muchas personas pasan: leía a trompicones. Tardaba mucho tiempo en acabar los libros y cuando los acababa, pasaba largas temporadas sin leer, sin apenas darme cuenta, hasta que encontraba otro libro, muchas veces el primero que encontraba. Si has pasado por esta situación y quieres disfrutar más con la lectura, leer con más frecuencia y con más calidad, aquí van diez consejos que pueden ayudarte:

1. Busca razones para leer. Dicen que quien tiene un porqué encuentra un cómo. La primera condición para leer más es saber por qué debes hacerlo. Hace un tiempo escribí un post que puede ayudarte a encontrar razones. Hay muchas más: es uno de los placeres más gratificantes, importantes y útiles que las personas hacemos en nuestra vida.

2. Haz una radiografía de lo que has leído. Lista los libros que has leído: autor, título, y fecha de lectura. Puedes añadirle otros campos a la lista, como la valoración que haces de cada libro, etc. Cuando sabes dónde estás es más fácil saber hacia dónde puedes y quieres ir: con ese histórico sabrás cuáles son tus gustos y tus lagunas. 

3. Redacta una wishlist. Redacta una lista de libros que quieres leer. Algunos te vendrán casi "impuestos" al ver las carencias que hayas observado en tu lista de libros leídos. Otros serán libros que te hayan recomendado, libros que siempre has querido leer, etc. Esta lista te ayudará a tener siempre libros "en cartera", dispuestos para cuando acabes el que estás leyendo. Eso te evitará periodos sin lectura. 


4. Lee buenos libros. Tempus breve est. Hay muchos libros y poco tiempo. Compensa leer buenos libros. El otro día en JotDown leía una interesante conversación entre Javier Cercas y Enric González sobre la lectura. Uno de ellos decía que el novelista sabe "ver lo que hay debajo de las cosas, contar algo más real que la realidad" y añadía: el escritor tiene que "explicarte el alma humana". Hay que leer de todo, pero los buenos libros y autores explican mejor el alma humana que los demás. Aquí va una lista de 100 libros que elaboré hace un tiempo y que puede servirte como guía para leer buenos libros. 

5. Busca un tiempo cada día para leer. No es verdad que no tenemos tiempo para leer. Seguramente es que no tenemos interés. Una vez reforzado el interés (leer es al alma lo que comer al cuerpo), busquemos 10 o 15 minutos de los 1.440 que nos brinda cada jornada, para leer. Sea el tiempo que sea, cuando te pongas a leer evita dejar un capítulo a medias. El capítulo es la unidad mínima, con significado propio, de los libros. 

6. Alterna géneros, autores, formatos, idiomas, épocas, países, etc. Para disfrutar de la lectura es bueno ir alternando novela con biografías, poesía, teatro o ensayos. Tambien alternar libros largos con libros cortos, libros actuales con libros antiguos. Lo mismo es bueno hacer con los autores y sus nacionalidades. Si eres bilingüe, trilingüe o plurilingüe, alterna también idiomas. 

7. No leas más de dos o tres libros a la vez. Hay personas capaces de leer muchos libros a la vez, pero suele ser contraproducente. Los libros son conversaciones, ventanas a distintos mundos y puede ser dificil coordinarlos. Puede que nos perdamos los matices de cada uno de los libros que leemos. 

8. Tómate tiempo para la reflexión. Cuando sabes lo que quieres leer y coges el ritmo, puede pasar que tomes un ritmo que no te deje espacio para la reflexión. En las conversaciones -decíamos que los libros son conversaciones- los silencios son importantes, y también en la lectura. Bastará reflexionar al acabar con la lectura del día sobre qué nos ha querido decir el autor, qué hemos aprendido, etc. Y quizá nos animemos a escribir una pequeña reseña o unas líneas sobre qué ha supuesto ese libro para nosotros al acabarlo. 

9. Utiliza ediciones con aparato crítico. Cuando lees libros con cierto calado, que han influido en su época y posteriormente es bueno dejarse guiar por los expertos y usar ediciones comentadas. Conocer la biografía del autor, sus circunstancias históricas y culturales, las interpretaciones del libro, las notas de los traductores, etc. nos ayudará a entender mejor lo que leemos y la lectura nos será de más provecho.  

10. Habla sobre libros. Lee sobre libros. Anima a leer. El décimo consejo cierra el circulo y es el consejo que debe retroalimentar los puntos anteriormente mencionados. Cuando hablamos y leemos sobre libros, encontramos razones para leer, encontramos nuevas ideas para leer y nos ayuda a reflexionar. Además, cuando animamos a alguien a leer, porque tenemos muy claro el beneficio que supone para nosotros y el  que va a suponer para esa persona, estamos haciendo un favor no solo a esa persona sino a esa incalculable multitud de gente en la que esa persona va a influir a lo largo de los siglos. Vale la pena. 

domingo, abril 26, 2015

¿Por qué leer [los clásicos]?

Permítaseme un breve paréntesis entre los posts en inglés para hablar sobre la lectura. Constato que entre los jóvenes universitarios y los recién egresados cada vez se lee menos, y con frecuencia, entre quienes lo hacen, abunda la lectura de ensayos especializados. A mi entender, ante este panorama, hay que activar las alarmas. ¿Por qué? Eso me he intentado responder esta semana, y aquí va el resultado.

Alguien me contó una vez que leer es como amueblar la cabeza. Cuando uno entra en una sala sin amueblar se encuentra incómodo: no hay donde sentarse, ni se puede estar. Leer es necesario para encontrarse bien con uno mismo, para tener una cierta vida interior, algo de discurso. Hay que leer ensayos, pero ¿te imaginas una salón amueblado solo a base de mesas? Leer es importante -ahora daremos algunas razones más- pero hay que combinar la lectura de ensayo con la de novelas, biografías, teatro, poesía, etc.

Sin lectura no hay vida interior, no hay nada que contar, nada sobre lo que hablar. Dicho en positivo: leer nos hace más reflexivos y más sociables. Nos abre horizontes y mejora nuestra comprensión del mundo. Estimula la imaginación, nos equipa de conocimiento, de vocabulario. Nos capacita para expresarnos, al escribir y al hablar. Santa Teresa tiene una frase que resume bien la necesidad de leer: "lee y conducirás, no leas y serás conducido".

Hasta aquí, algunas razones para leer. Ahora, unas razones para leer los clásicos. En primer lugar, ¿qué es un clásico? Tomo prestadas tres definiciones de Italo Calvino, que me parece que hablan por si mismas: "Se llama clásico a un libro que se configura como equivalente del universo, a semejanza de los antiguos talismanes". "Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo". "Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos; pero quien haya leído primero los otros y después lee aquél, reconoce en seguida su lugar en la genealogía".

A la luz de las anteriores definiciones, un clásico está por encima de los demás libros, es bueno, es mejor. Que un libro sea muy vendido no lo hace bueno-clásico, de hecho, la mayoría de best-sellers no solo no son clásicos sino que son basura técnicamente bien relatada. Un libro es bueno cuando tiene la capacidad de contenerlo todo en unas páginas, cuando deja por un momento de lado la actualidad y el ruido para centrarse en la eternidad. El clásico es, a mi entender, el libro que conecta con lo más profundo del hombre, con sus ideales más nobles, y que nos brinda un legado común con millones de seres que vivieron hace cientos de años o que tienen todavía que nacer. El clásico, a diferencia de los otros libros, nos hace mejores.

Leer es importante, básico. Leer libros buenos, no lo es menos. Si eres de los que no lees por mil y una razones empieza a plantearte cambiar de hábitos. Vale la pena. 

domingo, febrero 22, 2015

Never is too late

One of the greatest temptations we met on our life is to think that is too late to change something. It's a lie. I can be worse or better for something, but that does not mean it's too late, nor impossible to improve. We must not lose the ability to surprise ourselves. A good example for that is Brandon Bass, player of the Boston Celtics, who is learning to swim with her young son. He is 30 years old. It is never too late. Never. 

sábado, febrero 21, 2015

Be the change you want to see in the world

I don't like trending topics I see every day on Twitter. I don't like the worst contents are the most read, the most seen. I hate that prevail the rudeness, easiness, superficiality, around me. And this leads me to wonder: what are you doing about these horrible content? What do you think about it? What content do you consume to face it? Did you know the people around you? And  also leads me to wonder, as a journalist, what quality content did you create to improve the situation you hate? It's a challenge, no doubt. 

miércoles, febrero 18, 2015

Mistakes!

I read that on his trip through the United States Pablo Iglesias has not improved the English of Ana Botella's 'relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor'. It is possible. I have to thank Pablo and Ana their speeches. I think we must say yes to the mistakes. They helps us to advance. We have to take risks, and risks carry mistakes. Blessed mistakes. In our country we should celebrate more. I think if we did not have much fear of mistakes, would move more and better. Anyway, to read the articles on Pablo Iglesias in the United States have to decide to recycle my blog to write in English every day or once a week or once a month. I will write with lots of mistakes, but I will advancewith my purpose of learning English (I wish!). If you want to comment below mistakes in this text, you're invited. I will celebrate it!

domingo, diciembre 30, 2012

Al color por el gris

Algunos creen -y me lo repiten hasta decir basta, espero que por última vez- que el nombre de este blog, Grisáceo, debería cambiar, porque es negativo, pesimista. Y tienen razón, en cierta manera. El gris es un color que adjetiva a las vidas sin sentido, a los días apagados, a la ambigüedad, al acero, al hormigón, a la niebla, a la melancolía.

Eso es cierto, sí, pero también el gris se asocia a otros elementos que son positivos y son los que inspiran el nombre del blog.

Así pues, el gris es el color de la masa cerebral, a la que suele denominarse "materia gris". Pensar, actividad necesaria, y positiva, y que en nuestro tiempo escasea. Cuando se piensa -aparente inacción- nacen mil ideas, cada una de un color distinto.

El gris es también el color de la ceniza impuesta en la Cuaresma, tiempo gris por antonomasia  pero, sin embargo, de positivo cambio. Al parecer -eso cuenta la Wikipedia- durante la Cuaresma permanecían cerrados los retablos y trípticos de las iglesias,  dejando así a la vista las grisallas que, al menos los flamencos, pintaban en sus tapas. Pero una vez pasada la cuaresma, se reabría y volvía a estallar el color... el del Jardín de las delicias de El Bosco, por ejemplo. ¿Hay algo más colorido? Pero el color solo volvía tras ese tiempo gris y de positiva transición.

Otro gris es el del matiz que posibilita el encuentro y el acuerdo, el de las medias tintas positivas, el que nos recuerda que en tantas ocasiones las cosas no son blancas o negras, sino que tienen matices y que en el matiz es donde podemos tender puentes y encontrarnos. Sin duda, ese matiz -muy distinto del relativismo- es otro de los grandes ausentes de nuestra cultura, que se extremiza por momentos. Ese es, de nuevo, un gris positivo, que en cuanto aparece en escena surgen de él todos los colores del encuentro, de la paz, de la alegría.

El gris es, por decirlo de algún modo, el color de la experiencia, de las canas, del retrato antiguo. Mirar atrás y ver qué dijeron, cómo vivieron, qué ideales tuvieron, cómo amaron, cómo lucharon... eso es positivo. Hay que aprender de lo bueno del pasado y desaprender lo que no funcionó. El pasado, gris, es una fuente de futuro, esperanzador, verde, de color.

Por último, al menos para este post que escribe un periodista, el gris es el color del periodismo, de la prensa, del grafito al que no se le escapa una idea. El periodismo, que pone blanco sobre negro los hechos después de contrastarlos, es garante de la democracia, que bien vivida, es una de las mayores manifestaciones de convivencia de gentes de todos los colores, en todos los sentidos.

Así que el gris, que comúnmente tiene connotaciones negativas, es para mi, en este contexto, uno de los colores más positivos que hay. Es un color que representa algo tan necesario como el filtro, el impasse, que hace posible que una vez filtrado venga el color, la luz, la paz.

Feliz año nuevo, lleno de grises, ¡y colores!

domingo, julio 01, 2012

Gracias, Salvador: un canto al periodismo

El periodismo pasa por una crisis, al menos doble: una más profunda, de identidad, y la otra de modelo de negocio. Y ambas se retroalimentan. Una gran parte del periodismo de nuestros días, al menos del español, está comprometido con casi todo menos con la verdad. Tenemos un periodismo poco honrado, muy politizado. Un periodismo de consigna y de intereses (comerciales y políticos), que llega muchas veces a conclusiones gratuitas en vez de dar datos -un  poco más caros, más difíciles de conseguir- para que sea el lector quien saque sus propias conclusiones. Yo no sigo a conciencia los foros en los que se debate cuál es el futuro del periodismo, pero sé una cosa: los periodistas necesitamos reflexionar profundamente y necesitamos también referentes.

Y aquí es donde entra el Dr. Salvador Aragonés en escena. Él es un referente para la profesión. Me dio clase cuando él era un profesor recién aterrizado a la Universitat Internacional de Catalunya, también cuando pasó a ser vicedecano. Más adelante me fichó como profesor, siendo él ya el decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Ahora que se nos jubila como docente, tengo la necesidad de sacarlo a la palestra de la red. Me quiero ceñir -fue el contenido de la clase magistral con que se despedía de sus clases- a citar una fórmula suya que si todos los periodistas nos empeñásemos en seguir al pie de la letra otro gallo nos cantaría. Ahí va: P = IH (6w+3c + a) + C + Ft. El periodismo, la noticia, surge de la suma de tres elementos, se sustenta sobre tres columnas: la columna técnico textual, la columna contextual y la columna de las fuentes. La primera columna habla del interés humano que debe envolver a las noticias para que funcionen dando por sentado que se siguen para la redacción tres elementos básicos: que responda a las famosas 6 w's (qué, quién, cuándo, cómo, dónde y por qué), que sea corta, clara y completa (3c) y que tenga actualidad (a). A esa primera columna técnica se le suma el contexto: el periodista debe saber escribir pero también ser una persona muy leída, culta: debe saber de economía, historia, literatura, geografía, arte, antropología , religiones, etc.Y por fin llega la columna de las fuentes: deben contrastarse, se deben haber oído varias campanas. Hasta ahí lo "técnico", que no es poco. Salvador añadía, y yo suscribo, que ese periodista debe ser un hombre o una mujer de valores, de virtudes. Debe cultivarlas todas, y entre ellas, en un lugar destacado, el amor a la verdad. 


Gracias Salvador por todos estos años en que después de una largísima etapa entre los fogones de la información te has dedicado a enseñar a los jóvenes cómo ser buenos profesionales. Gracias por ser un referente para el periodismo de calidad.

miércoles, junio 06, 2012

Por una marca Barcelona sostenible

Tenemos un gran respeto por la vida privada de las personas: “cada cual haga lo que quiera –decimos- mientras en el ámbito público se comporte legalmente”. Tenemos un acuerdo tácito con esta especie de esquizofrenia, que es insostenible. Así lo hemos visto con la crisis que azota nuestros días: ya todo el mundo está de acuerdo con que, a parte de una crisis económica, pasamos por una crisis de valores. Ahora volvemos a saber, por contraposición con los corruptos desenmascarados, que los buenos profesionales, para serlo, tienen que ser también buenas personas. Por eso yo me opongo a respaldar un macrocomplejo como el Eurovegas en Barcelona, en mi casa. No puedo imaginar que las personas que frecuenten sus instalaciones puedan luego ser buenos profesionales. Es verdad que nos puede traer mucho dinero, mucho empleo, mucha alegría a corto plazo, pero ¿es esa la marca que queremos construir para Barcelona? ¿es así como contribuimos a apagar la crisis, poniendo las bases de otra nueva? Prefiero que los esfuerzos y la ilusión unánime que hemos mostrado para traer el Eurovegas los dirijamos hacia la construcción de la Barcelona de la cultura, la innovación, el talento y la familia. Quizá a corto plazo sea más costoso, pero nuestros hijos nos lo agradecerán.


(es una carta que envié el 4 de marzo al periódico, y que no publicaron, y ahora que cobra actualidad el tema, la publico)

martes, junio 05, 2012

Consejos vendo y para mi no tengo

Pues eso, que con la tontería llevo desde principio de curso sin actualizar el blog. Y si en otros blogs eso fuera grave, en este más, pues un servidor se dedica a aconsejar a troche y moche -y Troche y Moche no son personas sino el modo en que lo hace- que la gente se abra blogs, que los actualice, que escriba. Y claro, eso no cuadra con que ésta, en el ecuador del año, sea la primera entrada de 2012. No es de recibo. Pero me enmiendo y he aquí el remedio: esta entrada, que si bien es poca cosa, algo es. Y me dará -¡fíjese el lector qué tontería!- un nuevo impulso para que al menos, caigan una o dos entradas nuevas este año, esta vez con un poco más de sentido.

sábado, octubre 22, 2011

Desde la ventana

Tejas de tejados, una terraza y media copa -un tercio, en realidad- de una magnolia en primer plano. De fondo, tres cipreses prietos y puntiagudos que forman una unidad. En la finca contigua, cuatro edificios de estilos dispares. El primero de todos, a la izquierda, un chalé cuyas ventanas adjuntan porticones con reminiscencias alpinas. Inmediatamente después, un edificio racionalista, de ventanas amplias, aceros y líneas sencillas y perfectas. A su lado, una pequeña mansión de estilo colonial, de la que solo avisto el tejado, con buhardillas acristaladas. Esa casita, flanqueada por palmeras barcelonesas, es el centro neurálgico de la finca, su centro de control. La diagonal del tejado que tengo en primer plano solo me deja ver uno de los elementos del cuarto edificio: una chimenea moderna alta, blanquísima, coronada por un pararrayos. Deja ver cómo es el edificio, parecido al segundo de los mencionados. Volvamos atrás. Junto a la casita central se vislumbra, ya en otro plano, un  tejado vertical, punzante, que corona un torreón ancho, y este, a su vez, corona un edificio ocre, aprisionado en un terreno que se achicó a raíz de la construcción de la ronda que circunvala por su extremos superior la ciudad, junto a la falda de la sierra. El torreón, que años atrás se veía entero desde donde estoy sentado, queda ahora tapado por un tejado abovedado que culmina un proyecto horrendo, la casa de un hombre venido a más, quizá tan solo en lo económico. A la izquierda del torreón, las copas de unos pinos mediterráneos, medio ocultan la torre de un monasterio, edificado por la reina que da nombre a la calle grande más cercana al templo. Es un monasterio que, a juzgar por la torre, que es lo único que veo, es más sencillo que las construcciones de su época. No en vano -y eso me lo dicen las crónicas y no la vista- se edificó en poco más de un año, uno de los primeros del siglo XIV. Insólito. Repasemos: magnolias, cipreses, palmeras y pinos. Ocres, tierra y verde. Ese es el tercio inferior de lo que veo. Arriba, el cielo y al fondo, recortando el horizonte, tres colinas que emulan otras tantas de las siete de la ciudad eterna. Me levanto. Se añaden algunos elementos a la visión: una cúpula inmensa de pizarra que brilla al sol; una torre de piedra, cúspide de la parroquia milenaria del barrio vecino; un manojo de pinos en medio de una masa informe y desordenada de viviendas. A la derecha, el mar, grande, inmenso. Tres chimeneas altas en un extremo. Y mientras sigo escribiendo el sol va bañando ahora el torreón; ahora una parte de la masa ya no tan informe de las viviendas que ahora que me fijo, parece que escalen, las colinas del fondo.

sábado, abril 30, 2011

Una conclusión, una recomendación, una sentencia.

Hace unas semanas leí el libro "El hombre en busca de sentido", en el que Viktor Frankl habla sobre su estancia y experiencia profunda en un campo de concentración. Me gustaría no olvidar algunas cosas de esa lectura, y por eso saco de ella una conclusión, una recomendación y una sentencia feliz. La conclusión: aun en las peores circunstancias de la vida, aun ante las que parecen que limitan profundamente nuestro actuar, tenemos la capacidad de elegir, conservamos la libertad interior para decidir sobre nuestra vida: no hay nada que nos determine tanto como para no acabar haciendo lo que queremos hacer. La recomendación: "Obra así, como si vivieras por segunda vez y la primera vez lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora". La sentencia, que tiene que ver con la conclusión. Dice del hombre: “Él, es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser quien ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración”